Palazzo Vecchio: qué ver en el palacio que cuenta la historia de Florencia

El Palazzo Vecchio y la Loggia dei Lanzi en la Piazza della Signoria

Fuera parece una fortaleza medieval; dentro es un palacio de corte. El Palazzo Vecchio cuenta en un solo edificio trescientos años de historia de Florencia: la ciudad de los priores, la república de Savonarola y el ducado de Cosme I de Médici.

Sigue siendo el ayuntamiento de la ciudad y, a diferencia de los grandes museos estatales, abre también los lunes.

Lo esencial

🕐 Museo: todos los días 9:00–19:00; el jueves, hasta las 14:00.

🗼 Torre: 9:00–17:00, jueves hasta las 14:00. Entrada aparte; cierra con lluvia o viento fuerte.

⏳ Última entrada: una hora antes del cierre. Calcula hora y media para el museo.

📍 Dónde: Piazza della Signoria.

🎟️ Entradas oficiales: web de los Museos Cívicos de Florencia.

Un palacio con tres nombres

Nació entre 1299 y 1315 como Palazzo dei Priori, la sede del gobierno de la ciudad, atribuida a Arnolfo di Cambio: un bloque de piedra cerrado, casi un castillo, porque quien gobernaba Florencia tenía que defenderse. La torre se apoya sobre la de una familia gibelina, los Foraboschi, que la ciudad había expulsado.

Con la república se llamó Palazzo della Signoria. En 1540 Cosme I de Médici se instaló aquí con su esposa, Leonor de Toledo, y encargó a Giorgio Vasari unir las distintas partes del edificio y convertirlo en un palacio de corte. Cuando la familia se trasladó al Palazzo Pitti, al otro lado del Arno, este pasó a ser el Palazzo Vecchio, el «viejo». Siglos después, cuando Florencia fue capital de Italia (1865–1871), el Salón de los Quinientos acogió la Cámara de Diputados.

El patio de Michelozzo en el Palazzo Vecchio

El patio de Michelozzo

Se puede ver sin entrada, y es la mejor introducción al palacio. En 1565, para la boda de Francisco I, hijo de Cosme, con Juana de Austria, el patio se cubrió de estucos dorados, grutescos y vistas de las ciudades de los Habsburgo, como Viena y Praga, en honor de la novia.

En el centro, la fuente con el niño y el delfín de Verrocchio: la de aquí es una copia; el original está dentro, en el museo.

El Salón de los Quinientos

Lo construyó Cronaca en 1495 para el Consejo Mayor de la república de Savonarola. Para sus paredes se encargaron dos batallas a Leonardo y a Miguel Ángel: Leonardo probó una técnica experimental que no funcionó, y de la de Miguel Ángel solo se hizo el cartón.

Medio siglo después, Vasari levantó el techo y lo transformó en el gran salón del duque. El programa, escrito por Vincenzo Borghini, es pura propaganda: en las paredes, la guerra contra Pisa, que a la república le costó catorce años, frente a la conquista de Siena, que a Cosme le costó catorce meses. En el centro del techo, Cosme I coronado, rodeado por los escudos de los gremios.

Busca la bandera verde con las palabras «Cerca trova» en la batalla de Marciano, y el Genio de la Victoria de Miguel Ángel, pensado para la tumba del papa Julio II.

El Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio, con el techo de Vasari y los frescos de las batallas

Tres salas que no te puedes perder

El Studiolo de Francisco I en el Palazzo Vecchio

El Studiolo de Francisco I

Una habitación sin ventanas (1570–1572) donde el hijo de Cosme, apasionado de la alquimia, guardaba sus tesoros. Cada pintura es la puerta de un armario y anuncia lo que había dentro: piedras, cristales, perlas o bezoares, bolas de pelo que se creía que neutralizaban el arsénico. En el siglo XVIII llegó a usarse como carbonera.

La Sala de los Mapas del Palazzo Vecchio, con los armarios pintados y el gran globo terráqueo

La Sala de los Mapas

El guardarropa de los Médici: armarios de madera con el mundo conocido pintado en las puertas por Ignazio Danti y Stefano Bonsignori, y en el centro un gran globo terráqueo. Detrás del mapa de Armenia se esconde una puerta secreta.

Judit y Holofernes, el bronce original de Donatello en el Palazzo Vecchio

La Sala de los Lirios y la Judit

Aquí está el original de la Judit y Holofernes de Donatello. Era de los Médici, pero cuando la familia fue expulsada en 1494 la república la puso delante del palacio como símbolo de la ciudad que se libra del tirano. Mira también la puerta de la Sala de Audiencias, con Dante y Petrarca en taracea.

El techo de Vasari en el Salón de los Quinientos

Y además…

  • Los apartamentos de Cosme I: abajo, las salas dedicadas a los Médici; arriba, en el Cuartel de los Elementos, las de los dioses. Los señores de la tierra debajo, los del cielo encima.
  • Las salas de Leonor de Toledo, con la capilla pintada por Bronzino y techos dedicados a mujeres sabias y fieles: las Sabinas, Ester o Penélope.
  • La Cancillería, ligada a Maquiavelo, que trabajó en el palacio como secretario de la república.
  • La torre de Arnolfo: una subida estrecha que se recompensa con una de las mejores vistas de la cúpula.

💡 Dato de guía: en 1527, durante la revuelta contra los Médici, un banco lanzado desde una ventana del palacio rompió el brazo del David, que entonces estaba en la puerta. Un Vasari muy joven recogió los pedazos, y años después, ya con Cosme I, el brazo se restauró.

Antes de ir

El museo y la torre tienen entradas distintas. La torre tiene aforo limitado y cierra con mal tiempo: si te interesa, déjala para el final de la visita y ten un plan B. El museo organiza también recorridos por los pasadizos secretos, con plazas limitadas, que se reservan aparte.

¿Lo vemos juntos?

Visita privada en español al Palazzo Vecchio, sala por sala.

Información revisada en noviembre de 2026: comprueba horarios y precios en la web oficial antes de ir. Fotos: Chiara Reale (plaza y techo del Salón), salvo Wikimedia Commons: Eusebius (CC BY 3.0, Salón de los Quinientos), dominio público (Studiolo), Zairon (CC BY 4.0, Sala de los Mapas), Sailko (CC BY 3.0, Judit) y Jordiferrer (CC BY-SA 4.0, patio).


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